La eficiencia comprobada de los nuevos Turbosoplantes de Pedro Gil

En cualquier proceso industrial, un incremento de tan solo un 5% en la eficiencia de procesos supone una gran diferencia. ¿Imaginas el impacto con una mejora del rendimiento de hasta un 20% en esos procesos? Pues esos son los márgenes en los que se mueve la eficiencia en aireación con la nueva gama de Turbosoplantes de Pedro Gil.

 

Aireación limpia y eficiente para procesos industriales

 

Existe un gran número de procesos industriales que requieren de flujos de aire comprimido de forma constante o intermitente. En una planta depuradora, por ejemplo, entre el 50% y el 80% del consumo eléctrico corresponde a las soplantes: son indispensables para proporcionar el aire que necesitan los microorganismos que intervienen en el proceso de tratamiento de aguas.

Un avance tecnológico como las bombas turbosoplantes de Pedro Gil supone, pues, un ahorro considerable en los costes operativos para estas industrias. Veámoslo con detalle, junto con los otros beneficios que proporciona esta tecnología:

 

 

 

Control absoluto

El equipo incorpora un sencillo panel de mandos integrado con pantalla táctil LCD que permite:

  • Monitorizar en tiempo real la presión, el caudal, la temperatura, las RPM y el consumo.
  • Regular las variables como el caudal o la presión mediante el variador de frecuencia. 

De esta forma, el cliente consigue un mayor control sobre el proceso, una mejor capacidad de adaptación, y una mayor eficiencia.

 

Durabilidad con mantenimiento mínimo

 

El turbosoplante está diseñado, fabricado y probado para 50.000 operaciones. Es decir, 100.000 arranques y paros, lo que significa un larguísimo ciclo de vida incluso en industrias en las que se efectúan más operaciones”

 

Xavier Rodríguez, responsable del Departamento Comercial de Pedro Gil.

La clave de esta durabilidad está en la innovadora tecnología sin lubricación. Los equipos de aireación estándar, hasta ahora, funcionaban con aceite para reducir el rozamiento en los rodamientos y entre los engranajes. Pero el turbosoplante opera con rodamientos por lámina de aire. Eje y rodamiento no llegan a tocarse.

Esto se traduce en una gran durabilidad y un espectacular ahorro energético, pero también reduce extraordinariamente la necesidad de mantenimiento. No es preciso cambiar aceite ni limpiar o reparar las correas, basta con cambiar los filtros a su debido tiempo. Con esto logramos mayor ahorro de tiempo y dinero para el cliente.

 

Impacto ambiental reducido

El rodamiento 100% libre de aceite no sólo implica eficiencia y ahorro: también reduce el impacto en el medio ambiente.

Esto es algo que se ve incluso a nivel de contaminación acústica”, detalla Xavier Rodríguez, “los rodamientos por lámina de aire lo cambian todo. La vibración queda por debajo de 1 mm/s, y el ruido se reduce hasta niveles inferiores a los 80 decibelios.”

 

Esto implica una mejora directa de la calidad del entorno de trabajo en la industria que utiliza un turbosoplante.

 

Autorefrigerado

Otras de las innovaciones de esta tecnología de aireación frente a los sistemas estándar es que no necesita refrigeración adicional. Hemos diseñado el motor y el inversor con un sistema de autorefrigeración en dos etapas que permite reducir la temperatura en más de 10 °C.

 

Versatilidad

La tecnología del turbosoplante no sólo está pensada para ser eficiente: también para ser versátil. La cabina del equipo tiene un diseño compacto fácil de instalar, y que es totalmente estanco, a prueba de agua y humedad.

Esto significa que puede operar igual en interiores que en exteriores, lo que junto a la facilidad de instalación reduce los costes de construcción que requerirían otros equipos estándares.

 

 

¿Qué industrias se benefician más del turbosoplante?

 

El turbosoplante supone una inversión de rápida amortización para todas aquellas industrias que necesiten de un flujo de aire comprimido. 

  • Sector energético, para proporcionar aire a los reactores.
  • Sector de la minería y del tratamiento de metales, ya que el flujo de aire es imprescindible para los hornos, los procesos de combustión y oxidación, y demás reacciones.
  • En el sector petroquímico se logran importantes reducciones de costes en la producción de fertilizantes, o en la recuperación del azufre de las refinerías.

Y luego, por supuesto, están las plantas depuraduras e industrias cosméticas o alimentarias que necesiten hacer tratamiento biológico de aguas. Para todas ellas, como para las anteriores, el turbosoplante es ahorro y eficiencia en sus procesos industriales.

 



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