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El compresor de tornillo es una de las soluciones más eficientes y fiables para la generación de aire comprimido en entornos industriales. Gracias a su funcionamiento continuo, su estabilidad de caudal y su elevada eficiencia energética, se ha convertido en la tecnología de referencia para procesos productivos exigentes.

En aplicaciones donde la calidad del aire es crítica, los compresores de tornillo sin aceite (oil-free) ofrecen una ventaja decisiva: eliminan cualquier riesgo de contaminación, garantizando un suministro de aire limpio, seguro y conforme a los estándares más estrictos. Este tipo de compresor es especialmente adecuado para industrias químicas, farmacéuticas, alimentarias y procesos sensibles donde la fiabilidad del sistema es clave.

En Pedro Gil desarrollamos y suministramos compresores de tornillo industriales diseñados para ofrecer un rendimiento estable, un consumo energético optimizado y una larga vida útil. Cada solución se adapta a las condiciones reales de trabajo de la instalación, teniendo en cuenta el perfil de carga, la presión requerida y las exigencias del proceso.

Un compresor de tornillo funciona mediante un sistema de compresión rotativa continua, basado en dos rotores helicoidales que giran en sentido contrario dentro de una carcasa perfectamente mecanizada. A medida que el aire entra por la admisión, queda atrapado entre los rotores y las paredes del cuerpo del compresor.

Durante el giro, el volumen de aire se va reduciendo progresivamente a lo largo del eje de los tornillos. Esta reducción controlada del volumen provoca el aumento de presión, generando aire comprimido de forma constante, sin pulsaciones y con una gran estabilidad de caudal. Una vez alcanzada la presión de trabajo, el aire comprimido se descarga hacia el sistema.

En los compresores de tornillo sin aceite (oil-free), la compresión se realiza sin lubricación interna, evitando cualquier contacto entre los rotores. Esto se consigue gracias a tolerancias extremadamente precisas y a sistemas de sincronización externos que garantizan un funcionamiento fiable, limpio y seguro. El resultado es un suministro de aire comprimido libre de contaminantes, adecuado para procesos industriales críticos.

Este principio de funcionamiento permite al compresor de tornillo trabajar de forma continua durante largos periodos, con un comportamiento predecible y una elevada eficiencia energética, incluso en aplicaciones industriales exigentes.

Ventajas de los compresores de tornillo industriales

Los compresores de tornillo industriales destacan por su fiabilidad, eficiencia y capacidad para adaptarse a entornos de producción exigentes. Estas son sus principales ventajas:

  • Funcionamiento continuo y estable
    La compresión rotativa elimina pulsaciones y variaciones de presión, asegurando un suministro constante de aire comprimido incluso en procesos de producción ininterrumpidos.
  • Alta eficiencia energética
    El diseño de los rotores y la compresión progresiva permiten un aprovechamiento óptimo de la energía, reduciendo el consumo eléctrico y los costes operativos a largo plazo.
  • Aire comprimido de alta calidad (oil-free)
    En los modelos sin aceite, el aire se genera sin riesgo de contaminación, lo que los hace ideales para industrias donde la pureza del proceso es crítica.
  • Menor desgaste y mantenimiento reducido
    La ausencia de movimientos alternativos y la robustez del diseño minimizan el desgaste mecánico, alargando la vida útil del equipo y reduciendo las paradas no planificadas.
  • Bajo nivel de vibraciones y ruido
    El equilibrio dinámico del sistema de tornillos se traduce en un funcionamiento más silencioso y estable, mejorando las condiciones del entorno industrial.
  • Versatilidad de aplicación
    Los compresores de tornillo se adaptan a una amplia variedad de sectores y perfiles de carga, desde aplicaciones con demanda constante hasta instalaciones con requisitos técnicos específicos.

 

En Pedro Gil, estas ventajas se trasladan a soluciones diseñadas para trabajar de forma fiable en condiciones reales de planta, priorizando la eficiencia, la seguridad del proceso y la continuidad operativa.

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Aplicaciones industriales del compresor de tornillo

En la industria química y pretroquímica existen procesos químicos y petroquímicos donde el aire comprimido interviene en operaciones críticas como transporte neumático, instrumentación, control de válvulas o procesos de reacción. Los compresores de tornillo sin aceite garantizan un suministro de aire limpio y estable, reduciendo riesgos de contaminación y mejorando la seguridad del proceso, especialmente en entornos con requisitos ATEX o gases sensibles.

En Pedro Gil, cada compresor de tornillo se selecciona y configura en función de la aplicación concreta, teniendo en cuenta las condiciones reales de trabajo, el sector industrial y los requisitos técnicos del proceso. Este enfoque permite ofrecer soluciones adaptadas que maximizan la eficiencia, la fiabilidad y la seguridad operativa.

Eficiencia energética y costes operativos (TCO)

Un compresor de tornillo bien dimensionado ofrece una relación equilibrada entre caudal, presión y potencia absorbida. Ajustar la presión de trabajo a las necesidades reales del proceso y mantener una compresión eficiente reduce el consumo eléctrico y evita sobrecostes innecesarios. En sistemas industriales, este enfoque tiene un impacto directo en la factura energética y en la estabilidad del proceso productivo.

En Pedro Gil, el enfoque no se limita al suministro del equipo, sino al análisis del rendimiento real del sistema de aire comprimido. Estudiar el perfil de uso, optimizar presiones y seleccionar la tecnología adecuada permite reducir el TCO y mejorar la eficiencia global de la instalación industrial.

Por qué elegir un compresor de tornillo Pedro Gil

No todas las instalaciones requieren la misma configuración. Por eso, los compresores de tornillo Pedro Gil se seleccionan y dimensionan en función de las necesidades reales del proceso, asegurando un rendimiento estable, una presión adecuada y un consumo energético optimizado. La disponibilidad de diferentes tamaños y configuraciones permite evitar sobredimensionamientos y facilita una operación sencilla y adaptada a cada instalación.

Elegir un compresor de tornillo Pedro Gil es apostar por una solución industrial fiable, eficiente y adaptable, orientada a maximizar la seguridad del proceso, la productividad y la continuidad operativa a largo plazo.

¿Hablamos de tu sistema de aire comprimido?

Elegir el compresor de tornillo adecuado es clave para garantizar la eficiencia, la fiabilidad y la continuidad de tu proceso industrial. Cada instalación tiene necesidades distintas, y un análisis técnico previo marca la diferencia en el rendimiento a largo plazo. En Pedro Gil, te ayudamos a evaluar tu aplicación, definir la solución más adecuada y optimizar el funcionamiento de tu sistema de aire comprimido, siempre con un enfoque técnico y orientado a resultados reales en planta. Solicita asesoramiento técnico sin compromiso y descubre cómo mejorar la eficiencia y fiabilidad de tu instalación.